viernes , 18 de octubre, 2019

Nota editorial: La gestión, la pieza más cara de la campaña

“Ayer estuvimos reunidos con Jorge, le dijimos que haga algo con esto”, la frase la pronunció un influyente desarrollista cordobés frente a un grupo de colegas. Quien era mencionado por su nombre de pila no es otro que el ministro de Industria Jorge Lawson, a quien los desarrollistas le habrían solicitado que interceda ante el gobernador José Manuel de la Sota para que la Provincia no politice el tema de los Cedin. Lawson conoce bien a los desarrollistas, de hecho muchos de ellos han sido y son clientes suyos en su actividad privada y, por tanto conoce la influencia que tienen en Córdoba.

Euclides Bugliotti fue el primero en anunciar públicamente que recibiría gustoso los bonos provenientes del blanqueo de capitales, pero no lo hizo por simpatía política con el Gobierno nacional, lo hizo simplemente porque para las constructoras el Cedin es buen negocio, es un instrumento que permitirá traer grandes y pequeños inversores al único refugio que el inconsciente colectivo reconoce como tal, para poner a salvo su dinero: la construcción.

Por otro andarivel, corre la discusión del origen inmoral del Cedin, el blanqueo de capitales sin preguntar origen y la posibilidad ilimitada de endosos, que harán prácticamente imposible hubicar su origen, parece una broma macabra de un gobierno empecinado en controlar monotributistas e intimar a las amas de casa que “presume” deben estar en condiciones de tener empleada doméstica.

José Manuel de la Sota quiere a toda costa demostrar lo lejos que está del kirchnerismo, en el camino, quizás se le pasen algunos temas que no son menores. La ciudad de Córdoba es un terreno adverso electoralmente para el justicialismo y es la mayor preocupación de Juan Schiaretti. Mal disponer a los desarrollistas, es hoy por hoy, maldisponer al sector más influyente en la estructura sociopolítica de la Capital. Quizás en ninguna ciudad de la Argentina los hombres de la construcción tienen la influencia que tienen aquí.

Que el Gobernador haya politizado así un tema importante para ellos tendrá en algún momento sus consecuencias. “Es una provocación absurda, es alterar al mercado innecesariamente ya que los grandes tenedores cordobeses liquidrán los Cedin en otra jurisdicción y (Ángel Mario) Elettore ni se va a enterar”, afirmó uno de los asesores económicos más requerido por lo empresarios locales. De su afirmación puede uno imaginarse una época de distorsiones tan grandes en las políticas tributarias que se constituían empresas en donde resultaba más barato aunque no fuera su Provincia de origen u otros casos donde se fijaba domicilio por que la presión tributaria era menor. Todo eso parecía cosa del pasado.

En el ámbito municipal también la campaña se mete en la gestión y viceversa. La Nación le envía gestos a Ramón Javier Mestre, gestos no fondos, pero todo indica que al intendente radical el kirchnerismo terminaría dándole mucho de lo que nunca le dio a su “soldado” Daniel Giacomino. Días atrás, desde el Municipio hicieron circular una gacetilla de prensa titulada: “Hay que trabajar juntos, no me canso de decirlo, por eso tenemos diálogo con todos, con la Provincia y la Nación”. Ese título cayó como un balde de agua fría en el campamento del candidato Oscar Aguad. “Nosotros vamos hacer campaña diciendo que hay que ponerle límite a Cristina y ellos dicen que hay que trabajar juntos, la gente no va entender nada”, se sinceró un estrecho colaborador de Aguad.

Desde el campamento de Mestre insisten que este es un año electoral y que tanto la presidenta Cristina Fernández de Kirchner como De la Sota, van a buscar seducir a votantes capitalinos. “Lo que no logremos que hagan este año no lo hacen más”, dijo uno de los integrantes del gabinete mestrista para explicar que no se pueden dar el lujo de darle la espalda a la ayuda que pueda venir de la Nación o de la Provincia.

En realidad, visto desde el punto de vista de quien tiene que administrar la Ciudad es lógico que se busquen fondos, obras o lo que sea para la ciudad, en todo caso lo que explica el manual de políticos avezados, es que en estos casos hay que evitar las fotos o al menos no ser tan condescendientes con las declaraciones, al fin y al cabo proveer fondos u obras a una jurisdicción que aporta recaudación no es un acto de bondad que deba agradecerse como le reclamó públicamente el Gobernador a Mestre, en todo caso es un acto de reciprocidad o de expresión de federalismo, algo que quienes gobiernan deberían tenerlo en claro por más que utilicen a la gestión como pieza de campaña.

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