miércoles , 23 de octubre, 2019

Nota editorial: El día que volvió Sabattini

“Me fue muy bien con los medios. Además, había mucha gente”, le dijo el viernes por la noche por celular, Juan Schiaretti a un amigo que lo acompaña hace años.

La referencia era a los dos actos de inauguraciones con el gobernador José Manuel De la Sota: la rotonda de La Voz del Interior y la autovía Córdoba-Salsipuedes, que fueron la excusa para la reaparición del ex gobernador, a partir de ahora, indisimulado candidato a diputado nacional del peronismo cordobés el próximo año.

La estrategia del delasotismo es mostrar que la continuidad del peronismo en Córdoba garantiza la concreción de obras aunque la Nación no acompañe. Es el más puro cordobesismo imaginado por De la Sota.

Cuando alguien le consultó al propio De la Sota si no era muy temprano mostrar al candidato, respondió: “Cuando los radicales nos ganaban, ellos presentaban la lista cuando nosotros todavía nos estábamos peleando”.

Pensando en la elección de diputados nacionales del año próximo, veamos el resto:

El radicalismo, una vez más, está demostrando que nada ni nadie puede complicarlos más que ellos mismos. Oscar Aguad, lejos el candidato que mejor mide en las encuestas, todavía da vueltas a la hora de pronunciarse por su candidatura, facilitándole de esta manera el camino a un grupo de sus correligionarios que lo quieren ver lejos de una lista.

Ramón Mestre, la figura mejor posicionada públicamente y con mayor poder partidario, poco hace para ordenar la estrategia partidaria. Algunos de sus allegados le hacen llegar mensajes al propio Aguad para que recorra la provincia, que busque apoyo partidario; en tanto, otros de sus hombres le llevan mensajes al intendente de Río Cuarto Juan Jure, y hasta el propio hermano del intendente Diego Mestre, es mencionado como el as en la manga del joven jefe municipal.

Alberto Giménez, presidente del partido, es quien más se ha complicado y ha complicado al resto. Anunció que el radicalismo debe ir solo el próximo año, metió en una misma bolsa cualquier tipo de alianza, ya sea el Frente Amplio, el PRO, el socialismo, el Frente Cívico, ninguna sociedad es buena para el minaclaverence, que el 24 de octubre de 1999 se presentó en su pueblo como candidato de la mano de la Alianza, formada por la UCR y el Frepaso, entre otros.

Con esta postura contraria a cualquier sociedad electoral, Giménez desató las sospechas de sus correligionarios, que no entienden por qué semejante definición cuando falta casi un año y, tomada a puertas cerradas en el tercer piso de la Casa Radical.

La última decisión de esa naturaleza la tomó el Congreso partidario luego de agotadoras discusiones. Giménez desempolvó a Amadeo Sabattini y la UCR recogió en un documento, una frase del prócer radical que el propio Mestre usó en Buenos Aires. Llamó la atención que el intendente cordobés, tan cuidadoso en exhibir un lenguaje comunicacional renovado y una estética moderna, haya puesto su firma, en un documento tan “ folclórico” y un tanto anticuado. Cuál es el apuro de Giménez y quién es destinatario del mensaje son las preguntas que se dispararon la última semana. El fantasma de ser funcionales por acción o por omisión al justicialismo, ha vuelto como un karma sobre las espaldas radicales.

Luis Juez: tiene las últimas encuestas. Uno de sus colaboradores más estrechos, Miguel Cabrera, dijo por enésima vez la semana pasada: “El único que mide para ganar es Luis”.

El actual senador nacional no termina de tomar la decisión porque su mayor objetivo sigue siendo la gobernación y teme que una nueva derrota desdibuje su figura. “Quiere tener la certeza de que si es candidato, si no gana, al menos sea muy reñida”, dijo uno de los hombres que acompaña a Juez en Buenos Aires.

Marcelino Gatica y Roberto Birri quieren su lugar en la lista, para lo cual piden internas, cosa que irrita a Juez. Un asesor de Juez sostiene que el año próximo es un escenario ideal para Juez, ya que las internas abiertas simultáneas le adjudican a todos los partidos la misma cantidad de espacios publicitarios, por lo que tendría la misma publicidad que el resto.  Juez nunca quiso, como parte de su estrategia, gastar mucho dinero en campaña. Con esta ley, al menos en las primarias, estaría en igual de condiciones que el resto. No obstante, el autor de esta teoría aún no consigue convencer ni al propio Juez.

El kirchnerismo: sigue sin poder articularse orgánicamente, todos los esfuerzos son individuales. En su última demostración de fuerzas, el acto del 17 de octubre, “las figuras” eran todas de fuera de Córdoba. El problema más grande sigue siendo, entre otros, no contar con un dirigente de peso en la Capital cordobesa.

El PRO, en tanto, lo único que ha podido mostrar hasta ahora en Córdoba es un costosísimo local en la coqueta avenida Yrigoyen. Candidatos, ninguno por ahora, la única figura que puede exhibir Mauricio Macri por estas latitudes, es la propia.

Se podría decir visto así, que el justicialismo cordobés tiene muy pocos problemas con respecto al resto. Pero es según como se lo mire, ya que tiene menos problemas que el resto o tiene mucho más poder, lo cual garantiza la mayoría de las veces lograr generarle problemas al resto.

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