martes , 17 de septiembre, 2019

Nota editorial: Decime qué se siente

El hit del Mundial que pasó – y que aún añoramos- todavía resuena en mi cabeza. “Brasil decime que se siente…”, cantábamos hace algunas semanas mientras en nuestras cabezas sólo nos ocupaba la gesta “patriótica” de ganarle a Alemania y quedarnos con la Copa.

Pero no pudo ser y tuvimos que volver los pies a la tierra. Volver a aceptar nuestra rutina diaria de trabajo, estudio y de las noticias que traen malas nuevas y no aires de esperanza y hermandad.

En esa vuelta nos enteramos que teníamos un presidente a cargo por primera vez en la historia procesado. Con el viaje de Cristina Kirchner a Brasil para participar de la reunión de los BRICS, Amado Boudou- el hombre que se encuentra investigado por la Justicia por cohecho y negociaciones incompatibles- estuvo a cargo de la Presidencia por 24 horas.

Incluso el Presidente interino pidió postergar su declaración indagatoria en una causa por presuntas irregularidades en el registro de un automóvil. El juez federal Claudio Bonadio, a cargo de esa causa, aceptó el pedido y lo citó para el próximo miércoles 23.

Además, en la causa por la ex Ciccone, el fiscal federal Jorge Di Lello requirió la indagatoria de la presidenta de la Casa de Moneda, Katya Daura, y reiteró el mismo pedido para el titular de la Afip, Ricardo Echegaray. El fiscal acusó a Daura de dejar sin efecto una licitación para que la Casa de Moneda renueve parte de su maquinaria, lo que luego se hizo mediante una contratación directa.

Paralelamente a esta escandalosa causa del vicepresidente, la Justicia Federal continúa investigando al ex secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime. Incluso esta semana se supo que la Sala I de la Cámara Federal, con las firmas de los jueces Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah, ratificó el procesamiento del ex funcionario y el embargo sobre sus bienes por 40 millones de pesos, que en primera instancia dispuso el juez federal Sebastián Casanello. El ex funcionario kirchnerista se encuentra cada vez más cerca del juicio oral y público por supuesto enriquecimiento ilícito.

Otra noticia surgió hace algunos días también relacionada a la corrupción de funcionarios kirchneristas. Nada más ni nada menos que el ex titular del Sedronar entre 2004 y 2011, José Ramón Granero, se encuentra acusado en la causa del tráfico de efedrina, por ingresar materias primas para la elaboración de drogas y alterar documentación.

Y no paramos de contar, otra acusación que surgió esta semana ya no sería a un ex funcionario kirchnerista sino nada menos que el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota.

El legislador Ricardo Fonseca del Frente Cívico presentó una demanda en Tribunales para que se investigue si la Provincia utilizó fondos de la Tasa Vial (creada para construir y mantener rutas provinciales) para pagar deudas con proveedores. Fonseca aseguró que la Provincia utilizó 601 millones de pesos pagar deudas con contratistas de obra pública, compromisos que habrían sido contraídos en el período 2005-2011. De comprobar esto, se lo podría procesar por malversación de fondos, en la denuncia penal se involucra al gobernador; al ministro de Infraestructura, Hugo Testa, y a la conducción de Vialidad Provincial.

Seguramente este es un breve y rápido repaso por las últimas novedades en materia de corrupción de los políticos argentinos. Mientras el hit mundialista me resuena en la cabeza, me pregunto: “Argentina decime qué se siente, tener corruptos en el Poder, te juro que aunque pasen los años, nunca vamos a aprender”.

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