viernes , 22 de noviembre, 2019

Nota editorial: Cuando la política te toca la puerta

“Dentro de muy poco se van a enterar por qué Tinelli todavía no firmó”, fueron las palabras que les dijo un empresario cordobés a dos coterráneos suyos en los primeros días de enero, diario en mano, mientras compartían un café en el pintoresco bar El Secreto de Punta del Este.

En varias redacciones sucedió lo mismo: Cuando los periodistas especializados en temas de Espectáculos comenzaron a cubrir el pase de Marcelo Tinelli de El Trece a Telefe, advirtieron que sus colegas de las secciones políticas se interesaban por el tema. En realidad, a nadie debía sorprender tal interés ya que, todo lo que rodea al “pase del año” huele a política.

Veamos: Hace unas semanas trascendió que este año Tinelli volvería con las satirizaciones de dirigentes políticos, justamente en un año electoral. Cabe recordar, que los personajes de Tinelli sirvieron para abochornar como en el caso del expresidente Fernando de la Rúa o para “ablandar” la imagen de otros, como fue el caso de Francisco de Narváez. La instalación que tuvieron esos personajes y su trascendencia se vio reflejada en hechos como el del citado De Narváez, que contrató al humorista que hacía su doble para que lo acompañara a votar el día de los comicios que se jugaba una banca en el Congreso de la Nación. No quedan dudas que los personajes de Tinelli, por acción o por omisión, van a tener su espacio en las campañas electorales de este año.

Otro aspecto que politiza el pase del mediático conductor, es que el actor principal de la compra de las acciones de Ideas del Sur (la productora de Tinelli) es nada menos que Cristóbal López, el hombre que desarrolló un imperio del juego de la mano de Néstor Kirchner, primero en la Patagonia y luego en el mismo Buenos Aires. López junto a Lázaro Baez, empresario de la construcción, siempre han sido mencionados como el paradigma de empresarios favorecidos por el kirchnerismo. Finalmente Tinelli -y esto sin dudas es el dato que termina de darle toda una impronta política a este tema- abandona a un canal perteneciente al Grupo Clarín, para migrar a un “canal amigo” del Gobierno.

Muchos interrogantes quedan al medio: el año pasado Telefe había ganado la batalla del rating a Tinelli, de la mano de Sebastián Ortega (un productor confesamente K) por estas horas bastante fastidiado. Los propios directivos de Telefe habían dicho que por ahora no necesitaban a Tinelli y menos aún sus costos ¿Qué cambió?

Cristóbal López es un empresario que concentra sus intereses económicos en dos rubros a los que conoce y más aún sabe de la garantizada rentabilidad: el juego y el petróleo. Cuando el año pasado se lanzó a la compra de medios, en ese caso fue el pequeño imperio mediático construido por Daniel Hadad, muchos vieron en López la intención de incursionar en un mercado en franca expansión: los medios. Otros pensaron que estaba construyendo una cortina de protección para su persona y sus negocios. Sea cual fuera la razón, aquella inversión, algo más de 40 millones de dólares, es diferente a ésta que es incursionar en la producción de contenidos a través de la compra de la mitad de Ideas del Sur, tasada por Tienlli en 40 millones de dólares (casi la misma cifra que le dio López a Hadad por sus medios)

¿Qué puede llevar a un empresario exitoso y pragmático como López a incursionar en un negocio tan particular como la producción de contenidos? La incursión de López en el negocio de los medios, es tan curiosa como lo fue la incursión de Electroingeniería, la empresa constructora cordobesa que de la mano del gobernador José Manuel de la Sota y su asesor Horacio Miró, aterrizó en el despacho del ministro Julio De Vido, para convertirse durante varios años en una de las favorecidas por la obra pública.

Nunca pasó de las investigaciones periodísticas el hecho que empresas beneficiadas con contratos del Estado adquirieran medios que luego terminarían contratando comunicadores identificados con el kirchnerismo.

Todos los gobiernos han aplicado, algunos con más ferocidad y otros no tanto, la regla de “amigo o enemigo” a la hora de la distribución de la pauta oficial. Pero ningún gobierno le asignó a su política de medios el interés que el kirchnerismo le dispensó estos años a la guerra sin cuartel por el desguace del Grupo Clarín, tal como se lo conoce hoy.

Al manejo político de la pauta oficial le siguió el desarrollar programas de contenido ideológico afín al Gobierno y se buscó que empresarios amigos adquirieran medios emblemáticos. Si hay algo que nunca se le podrá reprochar al kirchnerismo es que no haya tomado el tema de los medios en serio.

Marcelo Tinelli llegó a ser el “Midas” de la pantalla chica, cualquier personaje convocado por el conductor para su programa estaba condenado al éxito, ninguna ocurrencia de Tinelli fue considerada absurda ni el paso de la piquetera Nina Pelozo, esposa del también piquetero Raúl Castells por el baile del caño, ni del boxeador Flavio “la mole” Moli por el bailando y la lista sigue.

La audiencia todo le festejaba a Tinelli y pedía más. Sólo el año pasado sintió que por primera vez sus ocurrencias no alcanzaban para superar a su amigo Sebastián Ortega. Quizás esto sumado a su necesidad de tener menos conflictos y facturar más, lo llevó a plantearle a El Trece que le comprara parte de su productora, algo que no estaba en los planes del canal de Clarín. Tinelli tiene espasmos de divo, por eso quiere garantizar la vigencia de sus programas satélites en donde conviven desde ex colaboradores hasta amigos del conductor, todos con la misma conducta aduladora hacia su jefe algo que Tinelli necesita y disfruta como las estrellas. El Trece no estaba dispuesto a pagar por eso, Cristóbal López sí.

Ahora todo cambió, de ser un personaje temido por algunos políticos y consultados por otros, pasó a estar en el medio de una disputa de poder político. Para su consuelo, el tironeo viene de la mano de cifras de seis ceros y en cotizaciones del codiciado billete verde. La mayoría ya da por terminada una operación que comenzó con diálogos con empresarios dispuestos a invertir pero que podía concluir con la visita de los representantes de Ricardo Echegaray, así son las reglas del juego en la Argentina de hoy y en este juego Tinelli no tiene ninguna posibilidad de designar el jurado.

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