domingo , 16 de diciembre, 2018

Nota editorial: Córdoba de temporada

En un encuentro gastronómico con un heterogéneo grupo de consultores empresarios y comunicadores, un encuestador planteó como interrogante si se estarían por dar algunos entrecruzamientos llamativos para el próximo año electoral. La respuesta fue terminante y provino de un “operador” del mundo empresario local: “El año electoral ya comenzó y no sin sorpresas”.

La conversación llevada a cabo en un hotel céntrico, refleja cómo se aceleraron los tiempos electorales del 2015. Pero el análisis no es lineal, tiene alianzas y sorpresas a los que algunos les otorgan muchas chances y otros las consideran más cercanas a la ciencia ficción que a la política.

Cada dirigente juega sus cartas y posibilidades en un tablero con la única lógica de mantenerse ó poder llegar al poder, según sea el caso.

José Manuel de la Sota. Uno de los hombres a los que más escucha el Gobernador, le dijo -palabras más, palabras menos-en un encuentro a solas: “José, la gente quiere renovación, caras nuevas, nombres nuevos”.

Ese consejo impactaba de forma directa sobre su plan B para el 2015. Su plan A siempre fue competir por la Presidencia de la Nación, por estos días algunos de sus hombres ya hablan de “integrar la fórmula presidencial del peronismo”. En los cálculos del Gobernador el desmembrado Peronismo Federal quedará absorbido por el Frente Renovador de Sergio Massa o el reciclado kirchnerismo que encabeza Daniel Scioli.

En ese marco, De la Sota prefiere insistir con su candidatura o acompañar a Scioli, con Massa tiene cada vez más distancias, a pesar de que en los próximos días se sacarán una foto juntos según anticipó un importante periódico local.

Por otra parte, el plan B del Gobernador consistía en buscar su propia reelección. Luego del consejo que recibió de “renovar” dirigentes, De la Sota piensa en las distintas formas de satisfacer esa supuesta demanda, pero sin que sea a costa de su propia candidatura. Por eso, imagina un compañero de fórmula muy joven (¿Martín Llaryora?) una lista de diputados nacionales encabezados por un hombre de afuera de la política y por qué no, un intendente que reúna las condiciones de nuevo en la política pero muy conocido para los cordobeses, en su mente la danza de nombres incluye deportistas, periodistas y hasta artistas.

Ramón Javier Mestre. El Intendente de Córdoba, tiene puestas todas sus fichas a que antes de fin de año comience a verse el fruto de su gestión. A pesar de las dificultades, Mestre tiene muy presente que en la valoración de su gestión fue fundamental el buen resultado electoral de la Unión Cívica Radical (UCR) del año pasado en la Capital. En su entorno, hay quienes afirman que las mayores dificultades son de naturaleza política y no de gestión.

En el otro extremo, hay quienes afirman en voz baja todo lo contrario, es decir, que hay que hacer foco sólo en la gestión y que ésta condicionará a la política.

Más allá de eso, Mestre dio por terminado un acuerdo con Luis Juez, acuerdo con el que no se sentía cómodo. A esta altura afirmar que lo que dinamitó la relación entre ambos fueron las declaraciones de Juez sobre la Causa CBI, es casi una ingenuidad.

Juez sabe que cada punto de valoración que levante la gestión de Ramón Mestre será en detrimento de lo que alguna vez fue su electorado, por lo que nunca estuvo cómodo como potencial socio de quien puede absorberle mucho de su caudal electoral.

Mestre, en tanto, nunca estuvo cómodo con Juez a quien lo considera el responsable de haber convertido al Suoem en un monstruo ingobernable para cualquier intendente.

Mestre tiene una coincidencia con De la Sota, tiene plan A y B. El plan A lo catapultaría a la candidatura a gobernador, el B sería ir por su reelección, en este caso su diferencia con De la Sota radica en su edad y que lleva tan solo casi tres años en el poder municipal.

El problema que tiene Mestre para su plan A radica en su propio partido, siente que dirigentes como Oscar Aguad y Mario Negri, nada harán para facilitárselo. Aguad opera para que Macri participe de la interna abierta de radicales y socialistas y permite que su yerno Rodrigo de Loredo sueñe con disputar la intendencia de Córdoba.

Negri fogonea a dos manos la sociedad con Juez. Cada tanto Mestre recibe mensajes de Massa para que considere acompañarlo en la fórmula presidencial. Mestre por su parte le manda a decir que considere participar en la interna abierta que impulsan radicales y socialistas.

Luis Juez. El Senador Nacional, venía de uno de sus peores resultados electorales, el año pasado no logró colocar ningún diputado nacional.

El politizado escándalo de la financiera CBI, le permitió recuperar protagonismo. Juez siempre ha hecho política tratando de diferenciarse de la política. Mientras el proceso judicial avanza poniendo al descubierto una operación montada por financistas y empresarios, con menciones a algunos políticos, Juez la invirtió trasformándola en una causa que involucra a peronistas y radicales con alguna participación de empresarios.

El escenario de descontento social y malhumor siempre le han sido favorables al ex intendente, él lo sabe y lo explota al máximo. Juez a principio de año imaginaba un acuerdo con radicales que le permitiera de mínima retener su banca en el Senado, de máxima ir por la gobernación.

Hoy, en cambio, siente que puede disputar la gobernación y nada descarta en el plano de las sociedades políticas, quizás por eso sus allegados más íntimos no dejan de sonreír cuando se les habla de una probable fórmula: “Juez gobernador- Scotto (Carolina) intendente”.

Los de afuera

El kirchnerismo busca posicionarse en Córdoba, desde Buenos Aires se imaginan distintas variantes sin tener muy en cuenta la opinión de sus seguidores locales, salvo contadas excepciones. La candidatura a intendente de Carolina Scotto es algo que cada vez crece en las especulaciones de algunos despachos de la Casa Rosada.

Días atrás el matutino cordobés El Alfil publicó una nota en la cual se afirmaba que el influyente Carlos Zanini mandó a respaldar la gestión del fiscal Enrique Senestrari a cargo de las causas CBI y narcoescándalo.

Inmediatamente algunos recordaron que un operador permanente del kirchnerismo en estas latitudes había mencionado a fin del año pasado el nombre del Juez Federal para tenerlo en cuenta para alguna candidatura. Quienes dicen conocer al funcionario judicial descartan de plano que pueda interesarle. El nombre de Luis Juez ha vuelto a estar sobre algunas mesas kirchneristas.

Mauricio Macri. Hay quienes dicen que busca algo más que posicionarse en Córdoba, ese algo más podría ser su compañero de fórmula. Cuando se dice esto, todas las miradas se posan sobre el radical Oscar Aguad de excelentes vínculos con el macrismo. Por estas horas, Macri trata de tentar a un hombre de las filas de Daniel Scioli para jugar una candidatura fuerte en Córdoba.

Radicales-socialistas. Hacen ingentes esfuerzos para que se plasme en Córdoba la alianza de la UCR con el Frente Amplio Progresista y Unen. Saben que sin el aporte de los radicales locales, es muy difícil pensar en disputar competitivamente por la presidencia, sobre todo si el peronismo se presenta con dos opciones.

Así mientras algunos se imaginan el fin del kirchnerismo de la mano de una alianza tan heterogénea como numerosa y otros avisan sobre una nueva reinvención del peronismo, Córdoba vuelve a estar de temporada política ya que todos, por distintos intereses, vuelven a poner su mirada sobre ella.

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