miércoles , 17 de julio, 2019

Nota editorial: CFK-DLS, gestiones en espejo

Enero que no parece enero, por la cantidad de gente en sus casas y el nivel de actividad. Lo que sí se parece al verano es en el calor que han tomado algunas movidas políticas.

Córdoba se movía al ritmo de la Nación, fundamentalmente por la dependencia económica. Después de la declamada intención de tocar otra sinfonía, hay ahora claros factores que muestran cómo nuestra nuestra provincia repite la partitura nacional. Quizás la necesidad de consolidar un aparato provincial que le sirva para su proyección nacional o simplemente por ser su modelo político, lo cierto es que el gobernador José Manuel de la Sota cada vez tiene más parecidos con quien ha elegido como su rival: Cristina Fernández de Kirchner.

El gesto sonriente, de rostro relajado casi de anciano bueno, que exhibe De la Sota contrasta sin dudas con el gesto adusto de la Presidenta. Pero más allá de los modos de cada uno (mucho más aceptables los de Dela Sota por cierto), se desnudan una serie de similitudes entre las formas de gobernar de uno y otro.

Gestión: CFK no reúne su gabinete; De la Sota (DLS) tampoco. La Presidenta delega la gestión diaria en sus hombres de confianza y se reserva para sí las apariciones públicas y la política exterior; De la Sota traslada a su jefe de Gabinete de ministros el manejo cotidiano de la administración, él sólo formula buenas noticias y se dedica al escenario nacional.

Otros ejemplos: CFK designó un jefe de fiscales que le garantice fidelidad; DLS sigue sin designar al jefe de fiscales porque aún no encuentra un candidato que le “cierre” (curiosamente estamos hablando de Córdoba, famosa por la calidad de sus abogados, en particular los penalistas).

CFK apela y busca el buen humor de la gente de la mano de Fútbol para Todos sin detenerse a considerar gastos; DLS “importa” de Brasil el carnaval para darle el toque cuartetero. En este caso los costos, además de ser importantes, el Gobernador directamente los oculta. CFK viaja con muchas carteras; DLS asiste al carnaval con camisas de repuesto.

La administración kirchnerista apeló a los fondos del Anses para financiar los más variados programas, desde el mencionado Fútbol para Todos hasta las condiciones de financiación de algunas tarjetas del Banco Nación. La gestión delasotista decidió el año pasado, en virtud de la emergencia económica, diferir seis meses cada aumento de sueldo a los jubilados, mientras crecía descontroladamente el gasto publicitario de la gestión provincial.

CFK fustiga a quienes fueron complacientes con la dictadura militar; DLS pide por el crimen de Rucci. CFK acusa de destabilizadores a quienes le piden explicaciones; DLS acusa a la oposición de “buscar votos” cuando le preguntan cuánto costó su carnaval.

CFK dice que el país anfitrión pagó su lujoso hotel cuando se cuestionó el costo; DLS dijo que pagó de su bolsillo (la mitad de su sueldo) la gran botella de champan que le envió a cada uno de los elencos que hacen temporada en Córdoba.

La Presidenta denosta a la oposición que no encuentra un discurso que logre aglutinar oídos a su alrededor; Dela Sota goza del silencio de la oposición provincial. Sólo algunos opositores, como los legisladores Rodrigo De Loredo (UCR), Ricardo Fonseca (Frente Cívico), Liliana Montero (Frente Cívico) o el miembro del Ersep por el radicalismo Miguel Nicolás, hicieron oír sus voces en un concierto de silencio opositor durante enero.

CFK tiene lo que podría ser su alternativa o sucesión en su propio partido: Daniel Scioli, a quien cada vez que puede critica y azota. Scioli, por la necesidad de evitar que se incendie la provincia de Buenos Aires, guarda silencio y sonríe en los actos kirchneristas. En Córdoba la potencial alternativa a De la Sota no está en su partido es Ramón Javier Mestre. De la Sota no lo critica pero sutilmente siempre pone en relieve “la juventud” y la “necesidad de ayuda” del intendente capitalino. Un casi imperceptible ninguneo a lo que Mestre, al igual que Scioli, responde con silencios y sonrisas, aguardando su momento.

CFK ha construido una red comunicacional a través del canal oficial y de una serie de medios adquiridos por empresarios favorecidos por contratos o concesiones con el Estado que decidieron de golpe invertir en medios. DLS decidió no complicarse tanto, directamente gastó lo impensado (en algunos meses hasta más de un millón de pesos diarios) en publicidad oficial. El caso más reciente es el del ya famoso carnaval cuartetero que fue trasmitido por canales nacionales y la administración delasotista contrató casi 8 horas de trasmisión en dos canales de televisión abierta cordobesa el fin de semana pasado para un compacto de la fiesta en horario simultáneo. De este modo, el Gobernador tuvo su propia versión de la cadena nacional.

A esta altura resta saber si el silencio y la complacencia que reinan en Córdoba frente al parecido del modelo local con el nacional, se debe a la necesidad de optar por el mal menor o simplemente un estado de resignación que nos deja en un presente de mediocridad muy lejano a lo que podrían aspirar sensatamente los cordobeses.

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