miércoles , 18 de septiembre, 2019

Nota de opinión: Mauricio Macri y sus primeros movimientos, por Gustavo Córdoba

Por Gustavo Córdoba, @GusCbayAsoc

Lejos de un prudente gradualismo, los primeros días del presidente Macri, alternan acciones positivas y negativas.

En el proceso inicial de construcción de liderazgo, con muchos golpes de efectos reflejándose en el contraste de estilos con la gestión kirchenrista, vemos un presidente que ha reconvertido su propio perfil, transformándose de modo informal y auténtico.

Para la región, trabaja una posición de unidad y de cooperación. Dentro del país, la apelación al crecimiento resulta ser la mayor apuesta, aunque vale la pena destacar, la ausencia de definiciones ideológicas en sus ocasionales presencias mediáticas. Este aspecto, en un dirigente opositor, sería muy cuestionable. En cambio, en un gobierno que está dando sus primeros pasos en la construcción de su propia legitimidad política, es hasta de una prudencia deseable.

En principio, observamos un grado de pragmatismo que genera riesgos, como el nombramiento de los jueces de la Corte Suprema o la salida, en una semana, del cepo cambiario, pero también es saludable el gesto de convocar a los candidatos presidenciales y a todos los gobernadores.

Por ello lo que rescatamos en estos primeros momentos de su gobierno es la construcción de una autoridad política necesaria para afrontar los principales problemas o desafíos que tiene el pais.

El primero de ellos, es terminar a salvo este largo mes de diciembre, con todas las características de un mes clave para familias y empresas, en un contexto donde todos los actores políticos del país van a poner a prueba la pericia política del nuevo gobierno. Valga como ejemplo que todo lo que ocurra en el conurbano bonaerense va a repercutir, como siempre, en el resto del país. Por ello ha escogido como aliados, al igual que lo hiciera Néstor Kirchner en su gobierno, tanto al grupo Clarín como a Hugo Moyano.

La batalla de la economía va a dejar seguramente muchas consecuencias que deberían ser mitigadas por un sólido plan económico. Incluso, en palabras de funcionarios de primera línea, el objetivo inicial de la mayoría de las medidas apuntaría a la generación de confianza, mientras se trabaja en un plan de fondo.

Este pragmatismo inicial, le permite a Macri generar legimitidad y, con esto, en la idea de una construcción de consensos, ante la evidencia de la falta de unidad en la oposición.

Frente a esta realidad, todas las medidas anunciadas generan corrientes favorables de opinión, más allá del costo económico y social, que también van a tener un alto protagonismo a medida que impacten la quita de subsidios en servicios públicos y la escalada de precios.

Pero, mientras la oposición diluye liderazgos, aumentan las chances de consolidación del proyecto político de Macri.

Expectativas positivas han generado los primeros momentos de gobierno de una fuerza política no tradicional como el PRO, que irrumpe con fuerza a pesar de no contar con dirigentes reconocidos en el país, mas alla de las figuras surgidas de la gestión en la ciudad de Buenos Aires.

En nuestra opinión, habrá que seguir de cerca la forma en que el gobierno nacional construya las coaliciones legislativas para seguir generando autoridad política.

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