martes , 10 de diciembre, 2019

Nota de Opinión: La tormenta viene del sur

(De nuestra Redacción) Río Cuarto ha elegido a su intendente. Juan Jure fue reelegido por un segundo mandato luego de una campaña cargada de polémicas y con un despliegue presupuestario por parte del Partido Justicialista (PJ) como no recuerdan los riocuartences.
Jure ganó pero su triunfo se va a expandir generando consecuencias que en muchos casos, tal como lo anticipamos desde esta columna, poco tiene que ver con Río Cuarto. Veamos.
En el radicalismo la elección ha dado a luz a un nuevo dirigente que avanza sobre el mismo espacio que hoy ocupa Ramón Mestre: es joven, es intendente de una ciudad grande (la segunda de la Provincia) y se va a parar después de haberle ganado al mismísimo De La Sota. La renovación comienza a tener muchos dueños.
En el justicialismo será una dura lección: ha quedado claro que no se puede instalar un candidato desconocido a fuerza de presupuesto. Otra discusión tendrá que ver si tenía o no, el PJ otro candidato para enfrentar a Jure.
Para De la Sota es un trago amargo: si bien el Gobernador contaba con encuestas casi a diario, en el fondo, se entusiasmaba con la posibilidad de una sorpresa al  final, sorpresa que nunca llegó. Ahora el Gobernador deberá levantarle el ánimo a sus seguidores e imaginar las muecas burlonas de los kirchneristas vernáculos siempre tentados a pensar que es algo bueno para ellos cada desventura de De la Sota.
Para los estrategas de comunicación del Gobierno mucho más que un mal momento: deberán resistir una nueva embestida del grupo político más íntimo del Gobernador, que les facturarán haber inducido a De la Sota  a utilizar la misma receta que usaron con Juan Schiaretti en la Capital y el mismo resultado, sus honorarios tal como en el caso de Héctor Campana y ahora Miguel Minardi; son inversamente proporcionales al resultado político. Habrá que ver qué piensa De la Sota ahora.
Para los kirchneristas significará,  por un lado, enrostrarle a De la Sota que no es un referente en condiciones de trasladar su caudal electoral a terceros y que sus sueños presidenciales deberá guardarlos mientras no pueda ganar dentro de la geografía cordobesa. Por otro lado, comienza un silencioso e inesperado debate entre los seguidores de CFK en Córdoba, ya que según un dirigente kirchnerista habitual interlocutor de los periodistas, Carlos Zanini, secretario Legal y Técnico de la Presidencia apoyaba a Minardi y, Alicia Kirchner, ministra de Desarrollo Social apoyó a Jure a través de la organización Colina, de ser así una nueva interna kirchnerista  ha nacido en nuestra Provincia.
Más allá de todas las especulaciones Jure ganó y su triunfo contribuye a sostener el único poder territorial fuerte que puede exhibir el radicalismo: los municipios.
En el oficialismo provincial se ensayarán muchas explicaciones y algunos se aventurarán a verlo como un triunfo si se toma en cuenta lo bajo que estaba en las encuestas Minardi cuando largó su campaña. Pero la política no es como la medicina que podría explicar daños colaterales o amputaciones de una cirugía diciendo que se logró salvar lo más importante que es la vida. Las elecciones se ganan o se pierden y de eso, De la Sota sabe mucho.

 

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