viernes , 20 de septiembre, 2019

Francisco pidió la abolición de la pena de muerte

El pontífice habló ante el plenario de legisladores estadounidenses, donde se presentó como “un hijo de este continente” y habló sobre la crisis de refugiados y advirtió que el “desafío ambiental nos impacta a todos”.

El papa Francisco pidió ayer la abolición de la pena de muerte al hablar en el Congreso de los Estados Unidos donde además se presentó como “un hijo de este continente” y habló sobre la crisis de refugiados y advirtió sobre las consecuencias del cambio climático.

Asimismo, el religioso llamó a “acabar con el tráfico de armas”, combatir a la pobreza a la vez que reiteró su preocupación “por la familia que está amenazada, quizás como nunca, desde el interior y desde el exterior”.

Francisco comenzó su alocución agradeciendo la invitación a la sesión conjunta del Congreso “en la tierra de los libres y en la patria de los valientes”, en la que “me gustaría pensar que lo hicieron porque también yo soy un hijo de este gran continente”.

Por otra parte, el Papa se refirió al extremismo el cual “urge a estar atentos frente a cualquier tipo de fundamentalismo de índole religiosa o del tipo que fuere”.

“El mundo es cada vez más un lugar de conflictos violentos, de odio nocivo, de sangrienta atrocidad, cometida incluso en el nombre de Dios y de la religión. Somos conscientes de que ninguna religión es inmune a diversas formas de aberración individual o de extremismo ideológico”, advirtió.

Por este motivo, el sumo pontífice llamó a “trabajar en el delicado equilibrio” que conduzca a “combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de una religión, una ideología o un sistema económico y, al mismo tiempo, proteger la libertad de las religiones, de las ideas de las personas”.

“Me alegra que Estados Unidos siga siendo para muchos la tierra de los sueños”, afirmó Francisco tras lo que se refirió al “sueño” que persiguen muchos inmigrantes que buscan ingresar al país norteamericano y recordó que “nosotros pertenecientes a este continente no nos asustamos de los extranjeros porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros”, destacó.

Asimismo, Francisco remarcó además a la crisis de refugiados “representa grandes desafíos y decisiones difíciles de tomar”, a lo que en el continente se “suman las miles de personas que se ven obligadas a viajar hacia el norte en búsqueda de una vida mejor”.

No debemos dejarnos intimidar por los números, más bien mirar a las personas, sus rostros, escuchar sus historias mientras luchamos por asegurarles nuestra mejor respuesta a su situación. Una respuesta que siempre será humana, justa y fraternal”, convocó.

Por otro lado, el Papa reiteró la necesidad de una conversación sobre cambio climático “que nos una a todos” y alentó al “esfuerzo valiente y responsable” para evitar las consecuencias que “surgen del degrado ambiental provocado por la actividad humana”.

“Estoy convencido de que podemos marcar la diferencia y no tengo alguna duda de que los Estados Unidos, y este Congreso, están llamados a tener un papel importante”, dijo Francisco.

Finalmente, Bergoglio se refirió a la relación entre Cuba y Estados Unidos y reconoció “los esfuerzos que ayudan a superar las históricas diferencias ligadas a dolorosos episodios del pasado”.

Es mi deber construir puentes y ayudar lo más posible a que todos los hombres y mujeres puedan hacerlo”, mencionó Francisco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *