lunes , 17 de diciembre, 2018

El copiloto habría estrellado intencionalmente el Airbus A230 en los alpes franceses

Los investigadores creen que el copiloto cerró la puerta de la cabina cuando el comandante salió de la misma y accionó el descenso del avión “con voluntad de destruirlo”. En la tragedia fallecieron 150 personas, entre ellos tres argentinos.

Los investigadores de la caída del Airbus A230 de la empresa Germanwings en los alpes franceses en el que fallecieron 150 personas, entre ellos tres argentinos, creen que el copiloto cerró la puerta de la cabina dejando afuera al comandante y accionó el descenso del avión “con voluntad de destruirlo”, por razones que se desconocen.

El fiscal de Marsella encargado del caso, Brice Robin, explicó que el copiloto inició el descenso “de forma voluntaria” cuando se hallaba solo en la cabina.

El funcionario argumentó su hipótesis en el audio de caja negra que se recuperó, donde primero se escucha al presunto responsable mantener durante 20 minutos una conversación “normal y cortés” con el comandante, tras lo que el piloto pide a su segundo tomar el mando y se escucha el movimiento de una de las butacas y una puerta que se cierra.

Hubo silencio absoluto dentro de la cabina. Nada, ni una palabra en los últimos 10 minutos”, informó Robin y más tarde se escucha que el comandante “golpeó la puerta” para ingresar, pero “no tuvo respuesta”.

Creo que él se negó a abrir la puerta (al piloto) y apretó el botón para tirar abajo el avión. Fue una acción voluntaria de parte del copiloto”, manifestó el fiscal Robin y aclaró que “en este momento, nada permite decir que se trata de un atentado terrorista”.

No puedo llamarlo suicidio, pero se trata de una pregunta legitima”, respondió el funcionario ante la pregunta de un periodista.

El copiloto se llamaba Andreas Lubitz, de 28 años y nacionalidad alemana.

El presidente de la aerolínea Lufthansa, empresa madre de Germanwings, Carsten Spohr, dijo que Lubitz había superado las pruebas médicas que se realizan una vez al año aunque explicó que tras la formación de los pilotos ya no se realizan tests psicológicos.

Además, informó que Lubitz interrumpió temporalmente en 2009 su formación de piloto que finalmente completó. El impase se debió a que en ese año sufrió un cuadro de estrés y depresión.

El copiloto comenzó a trabajar en la firma en septiembre de 2013 y que tenía una experiencia de 630 horas de vuelo.

Además, se supo que Lubitz vivió hasta el momento del siniestro, ya que en el audio de la caja negra se escucha su respiración hasta el final en la grabación.

En tanto, las víctimas no se dieron cuenta de lo que iba a suceder hasta el último momento, porque en la grabación no se escuchan gritos hasta poco antes del impacto.

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