lunes , 23 de septiembre, 2019

Recetas prácticas: Souffle de queso

Vi el partido comiendo empanadas con unos amigos. O bien podría decir: vi el partido atragantándome empanadas con unos amigos.

En el primer tiempo, entre jugada y jugada, alguno aportó algo de Boudou, otro del aumento de las naftas y yo me quejé de que a las empanadas le faltaban un poco de sal.

En el segundo tiempo, llegaron las quejas por la ausencia de Tevez, por los baches, por los impuestos, mientras yo pedía que calentaran la segunda tanda de las de jamón y queso.

Para el alargue, ya nadie hablaba y yo estaba por pedir limón para echarle a una árabe cuando llegó el zurdazo de Di María. Cuando me la estaba comiendo, vino el tiro en el palo y todavía no termina de pasar esa última empanada.

Después del partido con con Suiza, se me ocurrió hacer algo con un buen queso gruyere. Y salió este souffle de queso.

Empezamos haciendo una salsa bechamel. Derretimos manteca, le agregamos harina, mezclamos para que se haga una pasta, le añadimos leche, sal, pimienta y nuez moscada rallada. Tan rallado como el prontuario de Boudou.

Le agregamos queso gruyere rallado y mezclamos. Como se mezclan los reclamos a la Municipalidad en cada barrio de la ciudad.

Tomamos cuatro huevos y separamos las claras de las yemas. Las yemas las mezclamos con la preparación anterior y las claras las batimos a punto nieve. El que congeló a Cristina con el procesamiento del vice.

Unimos con una espátula todo en un molde previamente untado con manteca. Lo de untado me parece que no da para comparaciones.

Llevamos a horno bien caliente y lo dejamos durante unos 20 minutos, sin abrir en ningún momento la puerta. Como muchos funcionarios que permanecen cerrados en sus despachos.

El secreto es servirlo inmediatamente para que se no se baje. Aunque haya que sufrir 117 minutos para gritar un gol.

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