lunes , 19 de agosto, 2019

Recetas prácticas: sopa de arvejas por José de la Olla

Para los cocineros no es extraño esto de pasar del calor al frío en cuestión de segundos. He trabajado en grandes cocinas donde había varios hornos en línea al máximo y había que entrar de repente a sacar algo de las cámaras frigoríficas.

 

Así que para nosotros esto del fuego a la nieve que se dio en las sierras cordobesas es de lo más usual en el trabajo, como debe ser para los gobernantes pasar de defender a rajatabla a alguien y a considerar que debe ser depurado por sospechoso.

 

La cuestión es que el frío de esta semana nos obligó a guardar nuestras recetas primaverales y volver con nuestros menús invernales.

 

Por eso, en honor a los que cambian de golpe de temperatura y de posiciones, les propongo una calentita sopa crema de arvejas.

 

Arrancamos salteando unas cebollas y ajos puerros en un poco de aceite. Que tomen color. Como está tomando este escándalo de los policías sospechados de narcos.

 

Agregamos una buena cantidad de arvejas frescas y cubrimos de caldo de verdura. Así como parece se está cubriendo más de uno con esta investigación.

 

Lo dejamos que hierva a fuego lento hasta que las arvejas estén bien tiernas. Tan tierna como parece la nueva ministra de Seguridad.

 

En ese momento, vemos como estamos de sal y pimienta y le agregamos unas generosas cucharadas de crema. Como para que vaya espesando, parecido a lo que pasa con la discusión Nación-Provincia por el tema de la ayuda por los incendios.

 

Reiteramos del fuego y le metemos una procesadora manual para que se ligue todo y adquiera la textura bien cremosa. Como quedaron cremosos los K que se creyeron la boca de urna que les daba ganadores en Corrientes.

 

Volvemos a poner a fuego bajo un par de minutos, cubrimos con una cebollita de verdeo bien picadita. Como se están picando los funcionarios de De la Sota y Mestre por ver quién hace más publicidad sobre las obras en la ciudad.

 

Ponemos en los cuencos antes de servir un poco de queso mantecoso y unos cubos de pan tostados. Y a disfrutar de nuestras últimas comidas de invierno, porque el invierno ahora es como esos funcionarios que un día están superfirmes en el cargo y al otro día no están más.

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