lunes , 22 de julio, 2019

Recetas Prácticas: Puchero por José de la Olla

Si alguien tiene algo para festejar hoy, creo que soy yo. Miré que he tenido trabajos. Estaba repasando la cantidad de tareas que tuve como empleado, en blanco y en negro, como propietario único, como socio, y la verdad es que el listado es interminable.

 

Empecé como lavacopas y llegué a ser chef. En el medio, hice casi de todo. Recuerdo tantos lugares, tanta gente que con la que hicimos cosas juntas, tantos clientes y proveedores, pero estos días lo que más recuerdo es cuando me llamaron del sur para que me hiciera cargo de un comedor de una gran empresa que se dedicaba a hacer obras en la Patagonia.

 

Había que montar el comedor para muchos empleados. Recibí varios llamados desde Río Gallegos, incluso en uno me llamó un señor que decía ser el dueño o el socio principal. No recuerdo el nombre pero no sé por qué me parece que tenía alguna relación con la Biblia. El tema es que esta gente me pedía que facturase el doble de lo que iba a cobrar, por lo que preferí seguir con el modesto restaurante que tenía en ese entonces en Alta Gracia.

 

Creo que el que agarró el tema del comedor cambió de rubro. Está en el tema de la lavandería o algo así, según me contaron.

 

Pero volviendo a este Día del Trabajador, me parece que no hay manera mejor de honrarlo que con una comida que es emblema de los laburantes: un buen puchero.

 

Una olla bien grande, con mucho agua, sal gruesa y granos de pimienta, al fuego. Cuando hierva, como hierven unos cuántos casos de corrupción en varios lados por estos días, le agregamos unos cubos generosos de panceta, unas rodajas de osobuco, un poco de quijada, una tirita de falda y lo que a usted más le guste. Como le gustan a algunos gobernantes organizar eventos antes que hacer obras y prestar servicios.

 

Dejamos hervir y vamos retirando la espuma. Esa espuma que tienen varias de las encuestas que andan dando vuelta en Córdoba y en el país. Le agregamos unas horas de laurel, apio, cebollas y puerros.

 

Unos minutos después, le metemos unos garbanzos remojados unas cuantas horas. Como para que se vayan ablandando como lo hace Daniele ablandarse a los intendentes para que le den aumento. Tras ello, le agregamos zanahorias peladas, unas hojas de repollo y unos 10 minutos después unas papas y zapallo.

 

Es el momento de poner unos chorizos colorados cortados en trozos, y si se le gustan, unas morcillas. Todo va quedar más espeso que las licitaciones que convoca De Vido.

 

Después de una hora y media de cocción, agregamos unos choclos, dejamos unos 10 minutos más y apagamos para que se asiente todo. Como se está asentado la tierra de las prometidas autovías de De la Sota aunque todavía no aparezca el asfalto.

 

Usted lo sirve como más le guste y lo adereza con lo que quiera. Yo prefiero con una mayonesa casera y aceite de oliva. Pero, cada trabajador lo come como prefiera. Y usted sabe que hay tantos trabajos como personas. Me dijeron que hay uno muy rentable, creo que es el de de maletero, porque me dijeron que consiste en llevar valijas. ¿Será por las propinas?

 

Provecho y feliz día.

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