viernes , 19 de julio, 2019
Pollo al Romero

Recetas Prácticas – Pollo al romero, por José de la Olla

El domingo comimos un larguísimo asado con el grupo con el que tuvimos muchos años un par de restaurantes y un servicio de cattering. Lo hicimos en la casa del único que logró tener una casa con pileta, que había empezado en uno de los locales como lavacopas. Al resto, no nos fue tan bien.

Entre la sobremesa y el pase a la piscina, con una buena jarra de fernet girando, nos pusimos a recordar todos los trucos, trampas y engaños a los que recurrimos para preparar nuestros menús. Muchos eran disparatados. Eso sí, nunca llegamos al extrema de servir medallones de pollo sin pollo como hace el Paicor. Como dijo don Pipo, aquel eximio cocinero que era capaz de cortar bien chiquitas 10 cebollas en un minuto, “hagas lo que hagas, el Estado siempre te gana”. No me acuerdo ahora si dijo “te gana” o algo parecido.

El pollo que no es pollo del Paicor nos sacó un poco del clima festivo, más cuando nos acordamos de algunas otras perlas del plan alimentario para los chicos. En esa mezcla de melancolía posasado, y cuando ya la sombra había cubierto toda la pileta, me acordé de ese sencillísimo pollo al romero que solíamos preparar el restó de la avenida Colón.

En un bols ponemos unos cuantos dientes de ajo machados, unas generosas ramas de romero, sal, pimienta y abundante jugo de limón.

Mezclamos y metemos ahí unas pechugas abiertas. Dejamos macerar. Como macera la interna radical para elegir presidente de bloque en la Legislatura, candidato a diputado nacional y cuanto cargo haya dando vuelta por ahí.

En una sartén bien caliente, ponemos un chorro de aceite de oliva y sofreímos unos dientes de ajo. Sacamos los ajos. Como se saca De la Sota de encima la responsabilidad de la Epec. Ponemos a dorar las pechugas.

Le agregamos unas gotas de salsa inglesa, tapamos la sartén y dejamos cocinar unos 10 minutos. Antes de servir, le agregamos un abundante chorro de sidra, lo que le quede en la botella lo pone en la heladera y se lo toma bien frío después del almuerzo. Como espera que se enfríe Cristina después de cada fallo judicial que le impide aplicar su ley de medios.

Apenas el pollo tome color, lo tiene listo para servir. Unas papas, también con romero; una ensalada bien fresca; un arroz con salsa de soja; o un puré le puede servir de guarnición.

Lo único que tenga en cuenta es que el pollo sea pollo. No como hacen los muchachos del Paicor

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