jueves , 22 de agosto, 2019

Recetas prácticas: Ñoquis con tomate y albahaca

Suelo andar bastante caminando, pero a veces me tengo que tomar un colectivo o un taxi. Me ocurrió eso el lunes y justo al coche que me subí, el chofer había sido mozo en un restaurante que tuve en la Cañada.

Me dijo que prefería ser mozo, pero que cada vez hay menos demanda, que hay muchos locales que cierran o achican personal y que con el taxi se las arregla más o menos.

Le pregunté por esto de las chapas. Me dijo que era empleado pero que sabía que había cosas no muy claras. Tan poco claras como ese experto en divorcios, matrimonios y concubinatos que resultó ser el tal Tejerina del Colegio de Abogados.

Cuando me estaba por bajar, me preguntó por la cantidad de empleados que tienen los senadores nacionales. Me largue a reír y le recordé que con 10 empleados yo hacía funcionar un restaurante día y noche, todos los días de la semana, así que con 50 me podía poner una cadena.

Cuando me bajé, se me ocurrió que no había plato más representativo para esto del Senado que unos ñoquis, esta vez con tomate y albahaca.

Arrancamos hirviendo las papas con cáscaras, si es al vapor mucho mejor, para que absorban la menor cantidad de humedad posible. Como absorbe cada vez menos el kirchnerismo las denuncias de corrupción.

Pelamos las papas, las pisamos bien hasta que se haga un puré y le agregamos una yema de huevo. Salamos y mezclamos bien. Como se quieren mezclar los radicales con los macristas en Córdoba.

Me vamos incorporando harina y amasando hasta lograr la consistencia deseada. Como la consistencia que espera tener De la Sota en las encuestas nacionales en los próximos meses.

Formamos los rollitos alargados, le incorporamos un poco de harina para que no se pegue y cortamos los dados del tamaño que más le guste, con el agregado del rulo con el tenedor. Como el rulo del Tropezón que De la Sota quiere mostrar como obra de gestión y ayuda a Mestre.

Mientras, pelamos unos tomates, los cortamos en rodajas y los salteamos apenas en una sartén con aceite de oliva y abundante albahaca. Tan abundante como los anotados para los concursos municipales.

Le damos un hervor a los ñoquis, escurrimos y lo pasamos a la sartén para que se liguen con los tomates y la albahaca, y le agregamos unas láminas de queso parmesano. Y ahí sí, listos para servir los ñoquis, como en el Senado o en la repartición que usted más le guste.

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