domingo , 20 de octubre, 2019

Recetas prácticas: Matambre a la pizza por José de la Olla

Me crucé con el contador que me llevaba los papeles de algún que otro restaurante que he tenido. Me contó que me leía en informesynoticias todos los miércoles y me dijo que si me metía mucho en política, me iba a aparecer la Afip.

Le recordé que tengo todo en orden, que más que por lo que gano más que monotributista soy “hormigatributista”. “Si se meten con Lorenzetti también se pueden meter con usted, José”, me dijo el contador, pero no terminé de entender si me lo decía en broma o serio.

Lo que sí me recordó al despedirse que lo que más le gustaba de los años en que era mi contador era el matambre a la pizza.

Hice mal en no recordarle que yo le pagaba religiosamente sus honorarios y que él ni propina dejaba cuando iba a comer siempre gratis.

Pero, bueno, en honor de mi contador y de los muchachos de la Afip, vamos con el matambre a la pizza.

Lo primero es poner el matambre en un recipiente y cubrirlo con leche y un par de ajos machacados para que vaya tomando aroma. Como van tomando forma algunas obras públicas a medida que se acercan las elecciones.

Lo dejamos un buen rato, lo sacamos, le retiramos la grasa y lo mandamos al horno bien caliente. Tan caliente como el funcionario que cumplió la orden de ir a buscarlo a Carbonetti en infracción y después lo echaron por obedecer.

Le agregamos caldo o la misma leche en la que lo maceramos y dejamos que se cocine hasta que se reduzca el líquido. Como se redujeron las aspiraciones del kirchnerismo cuando Massa lanzó su candidatura.

Retiramos y disponemos sobre el lado de la grasa, salsa de tomate, fetas de jamón cocido, mozzarella y lo que a usted le guste para la pizza. Le ponemos un chorrito de aceite de oliva encima y mandamos de nuevo al horno. Como parecen estar al horno los que están del lugar tres para abajo en las listas de candidatos por Córdoba del peronismo y del radicalismo, y los que están debajo del uno del resto.

Cuando el queso se derrita, apagamos y dejamos reposar unos minutos para que fije los sabores. Como el reposo de De la Sota que le sirvió para fijar lentes nuevos.

Servimos cortando en tiras finas y disfrutamos con un tinto, al menos, hasta que venga la Afip.

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