jueves , 18 de julio, 2019

Recetas Prácticas – Humita por José de la Olla

Estaba viendo en televisión lo del rally de burros en Mina Clavero y descubrí que uno de los muchachos que corría era uno de los parrilleros que supimos tener en un local que tuvimos una temporada en Nono, que no alcanzó a estar todo el verano abierto.
La verdad es que me distraje mirándolo. Está como más morocho e igual de flaco. El tema es que me perdí cómo es eso de que se reparten subsidios a intendentes que se monten a los burros. Yo pensaba que se aplicaban otros criterios, pero como lo mío son las hornallas de la cocina y no el fuego del poder, mejor nos ocupemos de la receta que le gustaba tanto a mi parrillero devenido en corredor de burros: la humita.

Él decía que los mejores choclos son los robados, pero del tema prefiero no opinar para que no se mezcle con ningún asunto político.
Pelamos bien los choclos y los rallamos con mucha paciencia. Como la que tienen los jubilados nacionales y provinciales, que tienen que esperar seis meses para que le den un aumento.
Reservamos el choclo bien rallado y cortamos un zapallo en trozos bien pequeños. Tan pequeño como el impacto de la suba del mínimo de Ganancias.
En una olla, sofreímos cebolla y pimiento cortados chiquitos y le agregamos una ramita de tomillo. A mi parrillero-burrero le gustaba el tomillo. Decía que tenía propiedades, pero no aclaraba cuáles. Como le pasa a más de un gobernante.
Le agregamos un chorrito de vino blanco, dejamos que evapore y le ponemos unos tomates cortados en cubos. Dejamos cocinar unos minutos. Los que demora el Gobierno provincial en clausurar cada antena de la televisión digital K que se monta en Córdoba.
Ponemos los choclos rallados, el zapallo y un poco de leche. Sal, abundante pimienta recién molida y un toquecito de algún picante para neutralizar el dulzor del choclo. Bajamos el fuego y revolvemos permanentemente. Como se revuelve la interna del peronismo entre Cristina-Scioli-De la Sota-Massa-Urtubey-Duhalde-y así hasta el infinito.

Cuando se integre todo y quede una preparación bien cremosa, le tiramos un trocito de manteca y apagamos el fuego. Servimos con unos trocitos de queso fresco y cebollita de verdeo recién picada. Tan picada como la relación de Cristina con De la Sota.
Mi amigo parrillero-corredor de burros lo acompañaba con un buen tinto. Usted, haga lo que quiera. Si es intendente, le aconsejó entrenar en burro para el verano que viene. Por ahí, se gana un subsidio.

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