miércoles , 17 de julio, 2019
Fideos al Pesto

Recetas Prácticas – Fideos al pesto, por José de la Olla

Me llamó mi amigo Luisito Suárez, el cantinero que despidieron de la Fragata por criticar al Gobierno, para decirme que quería pasar unos días con la familia a Córdoba, donde trabajamos juntos tanto tiempo.

Le tiré unos precios de cabañas y hoteles y me contestó: “José, no te olvides que soy un desocupado”.

Lo pedí a un mozo que supimos tener en la parrilla de Carlos Paz, y que ahora tiene un complejito pasando Tanti, si podía tener una atención y despachó con una catarata de lamentos, hasta que me reconoció que en febrero van a tener que hacer una especie de mesa de saldos de precios y que le dijera a Luisito que lo invitaba en la segunda quincena del mes que viene. Y, entre lamento y lamento, me preguntó si era cierto que el gobernador había andado de paseo por Disneylandia, para dónde había rumbeado el intendente de Córdoba y por qué el secretario de Turismo de Carlos Paz se iba de vacaciones en plena temporada.

Como a todo le contesté que no sabía, me pidió que -al menos- le tirara alguna receta económica para el menú de los espantados turistas que tiene en sus cabañitas.

Me acordé que tiene unas aromáticas y un buen nogal, así que le pasé mi receta de pesto para ponerle a unos buenos fideos.

Hay que tener una buena cantidad de albahaca fresca, unas nueces o piñones o avellanas y unos dientes de ajo. Ponemos todo en un mortero. Si no tenemos, improvisamos algo en el que podamos machacar. Como imita De la Sota al carnaval de Bahía con su carnaval cuartetero, y que nos costará unos buenos pesitos a los cordobeses.

Empezamos a machacar todo para que se una, mientras le vamos agregando aceite de oliva para que no se oxiden las hojas de albahaca y unos cuantos granos de sal gruesa y de pimienta negra. No hay que ponerle demasiado aceite sino lo justo para darle untuosidad y cremosidad a nuestra salsita. O sea no tan aceitado como dice la concejal Riutort están algunos funcionarios municipales.

Seguimos machacando con movimientos circulares para ir integrando todo y le añadimos unas láminas de queso parmesano. Bien finitas como la capa con la que tapan los baches en la ciudad de Córdoba.

Cuando la preparación está homogénea, está lista para tirarle arriba de unos fideos al dente o de la pasta que a usted le plazca.

Lo importante es que lo disfrute, como disfrutan los que se le animaron a los precios de la costa o las sierras argentinas, los que financiaron su viaje al exterior, los que pudieron irse lejos con familia y amigos pagando todo tiqui-taca o los que -como mi amigo Luisito Suárez- quieren pasear aunque se hayan quedado sin trabajar sólo por hablar.

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