jueves , 18 de julio, 2019

Recetas Prácticas – Empanada gallega, por Jose de la Olla

El domingo compartimos otra larguísima tertulia con los muchachos con los que supimos tener una fonda en Río Ceballos. Fue una tenida extensa, que arrancó con un aperitivo y picada cerca de las 11 de la mañana y terminó pasadas las 22 con una cena de asado recalentado. En el medio, bebidas varias y anécdotas muchas.

Uno de los parroquianos, que supo ser mozo y asistente de cocina, empezó a contar chistes y rememorar situaciones más que graciosas. Entre carcajada y carcajada, el que supo ser mi socio se empezó a acordar de viejas publicidades que a él lo hacían reír, como aquella del cocinero español que decía que podía hacer una paella con un solo grano de arroz.

El pibe que solía hacer la limpieza y ahora es mozo en uno de los bares cerca de la Legislatura bromeó: “El discurso del ´Gallego´ del viernes anduvo por ahí. Prometió obras como para ser el sucesor de Obama”.

Mientras le festejamos la ocurrencia, me pareció que no estaba mal honrar a ese costado exagerado y fabulador que heredamos de la península ibérica y compartir una empanada gallega.

Lo mejor es hacer la masa casera, pero si le parece ahorramos tiempo y compramos unos buenos discos para tarta. O sea, hacemos lo mismo que los intendentes de Córdoba esperando que los gobernadores les hagan las obras en la ciudad.

Vamos con el relleno, entonces. Un buen trozo de pescado fresco, atún, caballa, mero, salmón blanco o el que encuentre. Lo salteamos bien en una sartén con aceite hasta que se deshaga. Como quiere De la Sota deshacer todo lo que huela a kirchnerismo en Córdoba.

Reservamos en un bols y salteamos en la sartén cebolla cortadas en aros y pimientos rojos cortados en tiras. Le agregamos pimentón y una pisca de ají molido para que tenga algo de picor. Como el que tiene todo el asunto de la Terminal de Ómnibus.

Le agregamos el pescado, revolvemos y dejamos enfriar. Lo mismo que esperan los funcionarios nacionales con el tema de los escraches.

Le ponemos un huevo duro cortado en rodajas y ya tenemos el relleno. Como tienen los cordobeses su peaje aumentado y su tasa vial a pleno aunque no lleguen las rutas aún.

Enmantecamos la fuente de horno, ponemos un disco de la masa de la tarta, cubrimos con el relleno en forma pareja, ponemos el otro disco y cerramos con el repulgue que más nos guste.

Horno bien caliente, como los usuarios de Epec con tormenta, frío, calor o lo que venga, y dejamos unos 20 minutos hasta que se dore la masa.

Dejamos entibiar y servimos en homenaje a esos cuentos de gallegos que hacen a nuestra identidad.

 

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