domingo , 16 de diciembre, 2018

Recetas prácticas: Brócolis al queso

Me encontré después de la marcha del 24 a una ayudante de cocina que supe tener en un comedor de barrio San Vicente. No le pregunté en qué columna había estado porque yo tampoco hubiese sabido responder a ese interrogante.

Pero sí me dijo que estaba muy resfriada y que se iba rápido a la casa a tomarse un té, unos antigripales y meterse en la cama.

Caí en la cuenta que el otoño aparte de hojas caídas, nos trae todas esas enfermedades tan incómodas. Por eso, pensé en una receta que tenga mucha vitamina C, que dicen es muy buena para prevenir gripes y resfriados.

Entre las frutas hay varias, pero la verdura que más vitamina C tiene es el brocoli, así que vamos con brócoli al queso.

Cortamos los tallos de los brocolis y lo ponemos en una vaporera. Si no tiene vaporera, en un poco de agua hirviendo. Como hierve el caso CBI con la esa relación amical y festiva entre jueces y empresarios, entre bailes, brindis y fiestas fotografiadas.

Lo dejamos unos pocos minutos hasta que se ablande y los escurrimos. Como se escurre mucha plata negra que hay depositada en cajas de seguridad sin nombre. Los ponemos en una fuente para horno.

En una sartén, salteamos unos trocitos de panceta y se los agregamos a la fuente con los brocolis. Encima le ponemos abundante queso rallado. Abundante como las conjeturas que levantan las reuniones de Mestre y De la Sota.

En un bols, batimos dos huevo, harina, mostaza, crema, sal y pimienta. Y le tiramos esa preparación encima de la fuente antes de llevarla al horno bien caliente. Tan calientes como los mestristas cuando los comparan con los juecistas por el nombramiento de municipales.

Dejamos unos 15 minutos al horno y está listo para servir. Como para hacerle frente a las pestes del otoño. Al menos las que afectan el organismo. Con las otras, mucho no se puede hacer.

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