viernes , 23 de agosto, 2019

Recetas Prácticas: Brochetes por José de la Olla

 

 

 

Estaba desayunando el domingo en un bar de la avenida Rafael Núñez, con el diario en la mano. Mientras untaba una tostada con manteca y mermelada de ciruela, escucho una voz a mi espalda: “José, ¿no está en ninguna lista?”

Antes de darme vuelta, reparé que tenía el diario abierto justo en la página en la que estaban todos los candidatos para las primarias. Y antes que me diese vuelta ya estaba sentado en la mesa un viejo cliente que supe tener en unos cuantos comederos por los qe anduve.

Me contó que seguía con su estudio contable-jurídico pero que cada vez estaba menos porque hace rato se dedicaba a pleno a la política. Me dijo que venía de estar en la negociación del armado de listas y cuándo le pregunté de cuál, me sorprendió diciendo “al menos de dos”.

Me quedé más que sorprendido y, mientras mi café con leche se enfriaba, me explicó que armar una lista es un proceso tan parecido a una receta de cocina: un conocido, una mujer, uno de una determinada zona, otro de otro núcleo, otra mujer, un familiar, un desconocido pero que pone plata, y así sucesivamente.

No podía salir de mi sorpresa y se me ocurrió que la receta que justo representaba esta acción política era el brochete.

Usted ya sabe, hay tantos tipos de brochetes como de partidos, pero todos tienen más o menos la misma lógica para ir ensartándose.

Así qué vamos con uno clásico de ternera y cerdo, sin que se interprete como una alusión a lista o candidato alguno.

Primer gran secreto: cortar la carne y la verdura del mismo tamaño, en trozos que no sean tan grandes como para complicar la cocción ni tan pequeños como para que no se sequen. Como lo que quieren De la Sota y Mestre con sus candidatos, que tengan predicamento para que hagan buena elección pero que no luzcan tanto para que no los opaquen.

Cortamos así, carne de vaca, de cerdo, panceta, pimientos, cebollas, aunque éstas les haga llorar tanto como a los que cayeron en el corralito viéndolo a Cavallo de candidato.

Tomamos unos palillos largos, si es que no tiene brochetes de acero. Los untamos con aceite para facilitar el paso de carnes y verduras. Como la pusieron a Blanca Rossi para facilitar la llegada a ciertos sectores.

Vamos intercalando los trozos de carne y panceta con los de verdura. Como intercaló el FAP a un representante de cada integrante de la alianza, aunque no sepan si va a lograr entrar al menos uno.

Los ponemos luego a macerar en un preparado con aceite, pimienta molida, ají, jugo de naranja y mostaza. Para que tome los sabores. Lo dejamos reposar una horita, que es lo que le puede llevar al radicalismo subir o bajar a alguna de las listas o decir que el candidato propio es el peor de todos.

Después, salamos y vamos a la parrilla, al grill o al horno hasta que estén bien doraditos de ambos lados. Doraditos como esos consultores que asesoran a más de un candidato por elección.

Podemos servir acompañado de algún aderezo hecho a base de yogur natural, menta y limón, o lo que a usted le plazca. El tema es ensartar trozo por trozo, como se arman las listas.

 

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