viernes , 13 de diciembre, 2019

Recetas prácticas-Bollitos de queso por José de la Olla

Estaba tomando un café ayer en un barcito de la Cañada y pasó uno de

los muchachos que supo ser mozo en la cantina que tuve apenas unos

meses en la Colón arriba. Ya es un señor y me contó que ahora tiene

una empresa de catering y que el último servicio había sido el viernes

en el CPC Colón, muy cerquita de donde tuvimos la fugaz cantina.

 

Ante mi sorpresa por el hecho de que en un CPC contraten servicio de

catering, me explicó que fue para el acto en el que Mestre dio su

discurso ante el Concejo Deliberante. Lo primero que le pregunté es

por qué había llorado el intendente, y mi exmozo me contestó que en

ese momento estaba armando bocaditos y que uno de los mozos escuchó

algo de las pintadas y rayones a los edificios públicos, pero no

entendió demasiado.

 

Entonces, se me ocurrió preguntarle si el intendente por ahí se quebró

por el servicio de catering, pero no le gustó demasiado la humorada.

 

Frente a eso, no le quise preguntar cuánto cobraba, pero sí me contó

que había aprendido hacer unos bocaditos de queso, que hacían furor

cada vez que lo contrataban.

 

Así que tome nota para compartirlos con ustedes. La idea es mezclar en

un bol provolone rallado, gruyere, fontina rallado y port salut

rallado. La misma cantidad de cada uno. Si quiere agregarle algún

queso, hágalo tranquilo. Como los radicales, que todos los días se

agrega uno que quiere encabezar la lista de diputados nacionales y se

mezclan también para hablar mal de Aguad que tienen mejor posicionado

para ser número uno en octubre.

 

Agregamos tomillo y orégano o salvia. O la aromática que le guste. Que

no sean como los aromas de Nueva Córdoba en estos días que se

volvieron a romper las cloacas.

 

Un poquito de pimienta (sal ya tienen los quesos) y empezamos a hacer

bollitos bien pequeños. Como las chanches que tiene el kirchnerismo de

hacer pié en Córdoba en octubre.

 

Pasamos los bollitos por harina, primero, huevo batido después, y al

final, pan rallado. Bien rebozaditos, como quiere Schiaretti que sea

la lista del PJ con todos los sectores internos acompañándolo, aunque

algunos, como Olga, no quiere ser rebozador sino que la acompañen a

ella.

 

Finalmente, sartén, aceite bien caliente y freir hasta que estén

dorados. Como se están dorando algunos juecistas esperando el índice

de Juez para ser cabezas de lista.

 

Me dijo mi exmozo que acompañados por una mayonesa casera o una

salsita suave de tomate son para que a uno se le caigan las lágrimas.

Se estaba haciendo agua la boca mientras tomaba nota hasta que en el

bar en el que estaba subieron el volumen del televisión y lo escuché a

Maduro culpar a Estados Unidos de inocularle el cáncer a Chávez. Pagué

los cafés y me fui silbando bajo por la Cañada.

Caminé tan despacio que cuando llegue a casa, la tele daba la noticia

de la muerte de Chávez.

Me quedé con varias sensaciones, pero no dejé de pensar nunca en los

bollitos de queso.

 

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