martes , 10 de diciembre, 2019

Murió el actor Walter Santa Ana

El actor Walter Santa Ana falleció en una clínica donde se encontraba internado en las últimas horas y sus restos fueron velados en el teatro Cervantes, en el barrio porteño de Retiro.

Santa Ana, un reconocido actor de gran trayectoria y que alguna vez sostuvo al recibir un premio que “actuar es paliar el dolor de la existencia humana” falleció ayer en un sanatorio de esta ciudad.

Sus restos fueron velados ayer en el Teatro Nacional Cervantes, ubicado en Libertad 815, esquina avenida Córdoba.

El actor de 79 años es padre de la también reconocida actriz Muriel Santa Ana, quien actualmente trabaja en una novela de Telefé.

Santa Ana. La Asociación Argentina de Actores recordó a Santa Ana como un intérprete que “nunca pasó inadvertido sobre el escenario, ni debajo de él” por su “personalidad imponente y profundos pensamientos, que desplegó su talento y su carácter en el teatro, el cine y la televisión, y en su cotidianeidad”.

Santa Ana, quien nació en el barrio de Almagro, fue en su juventud jugador de fútbol en la Quinta División de Independiente y en la Cuarta del club de su barrio.

En 1956 se recibió en la Escuela Nacional de Arte Dramático y a los 20, comenzó su carrera bajo la dirección de Onofre Lovero.

Además, fue fanático del jazz de Louis Armstrong y del tango de Carlos Gardel, a quien estudiaba en sus inflexiones de voz, y se apasaionaba por la literatura de Jorge Luis Borges.
Entre las obras de teatro en las que participó sobresalen “Edipo Rey: Ardiente paciencia”, “Galileo Galilei”, “Rey Lear”, “El avaro”, “Danza macabra”, “La visita de la anciana dama”, “Lope de Aguirre, traidor”, “Mil años, un día”, “Medida por medida”, “La vida es sueño” y “Krapp la última cinta magnética”.

En cine actuó en “Perdido por perdido”, “Sólo gente”, “De la misteriosa Buenos Aires”, “La sonámbula”, “Los libros y la noche” y “La señal”, mientras que en televisión lo hizo en “Marco, el candidato”, nominado al Martín Fierro.

“Trabajé en tantos lugares que a veces me pregunto si no fueron demasiados. El teatro no es teoría, es práctica”, afirmaba,

“Los ensayos, las nuevas experiencias, ayudan a no repetir viejos errores y a repetir las virtudes”, dijo en una de sus últimas entrevistas. (Télam)

 

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