martes , 23 de julio, 2019

La Noche de los Museos fue un éxito

La primer edición de este año de La Noche de los Museos, organizado por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y la Agencia Córdoba Cultura de la Provincia, fue todo un éxito y favorecido por la hermosa noche de verano que les hizo.

El evento inició a las 20 y tuvo su punto de partida en el Cabildo Histórico, paradójicamente antes de la llegada de la noche, donde el DJ Cruz Ataide disparaba su set de ambient bailable, mientras la gente ocupaba los pasillos donde se desplegaban diversas obras de artes.

Un representante de la Secretaría de Cultura municipal dio la bienvenida al evento cerca de las 20, remarcando el propósito de la Noche de los Museos de proponer la cultura como un “espacio para ser habitado”. En ese sentido, agregó que el verano invita a la exploración museística tanto por parte del público local como de los turistas ocasionales.

Posteriormente, el viceintendente Marcelo Cossar, el secretario de Cultura de la Municipalidad Francisco Marchiaro y el presidente de la Agencia Córdoba Cultura Pablo Canedo, abrieron oficialmente la Noche de los Museos, mientras la gente ya deliberaba adónde ir y cómo elegir el itinerario.

Y la verdad que las opciones eran variadas, y podían distribuirse en puntos geográficos distantes en torno al centro de la ciudad como la Casa de Pepino, el Museo Críptica Jesuítica o el Museo de la Pizza en la legendaria Pizzería Don Luis, que se anexó como un espacio más en esta edición y ofrecía la degustación de moscato, pizza y fainá y un show de música folklórica.

Las exposiciones para recorrer y contemplar también eran heterogéneas: en el Palacio Ferreyra, por ejemplo, la gente se dispersaba entre las retrospectivas de los artistas locales Cárrega Núñez y Ciappaquercia, la exhibición de las históricas Bienales Kaiser de la década de 1960 y la interesante muestra “Colecciones de artistas”.

Mientras  en el patio frontal del palacio se repetía cada una hora la obra Grillar del grupo Cien Pies: con el árbol de Navidad de la Plaza España como fondo luminoso, un grupo de muchachas en malla simulaba tomar sol a la luz de la luna; algunas se pasaban bronceador, otras se abanicaban, sentadas en toallas y reposeras.

La larga cola que aguardaba fuera del Ferreyra era superada por la del Museo de Ciencias Naturales, que llegaba hasta la entrada del Caraffa. Dentro, en la estructura circular ascendente del Museo, las familias se fotografiaban junto a los mamíferos fósiles o paseaban frente a las vitrinas que exponían rocas, piedras preciosas, serpientes, insectos, maquetas del interior del cuerpo humano y hasta una recreación gráfica del origen del universo. En el lugar resonaba el eco de las voces y exclamaciones de los niños, que eran mayoría en ese espacio.

A las 22.30, las entidades culturales de la Provincia y la Municipalidad estimaban que unas 135 mil personas habían circulado por las salas de la ciudad que integraban la propuesta. El evento continuaba hasta la madrugada, con la noche y los museos como cómplices veraniegos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *