domingo , 8 de diciembre, 2019

Cosquín bajó telón con “muy buen” saldo a favor

Según lo señalaron desde la Comisión, -y a pesar de que solo dos noches la plaza estuvo colmada-, la convocatoria “sorprendió” en esta edición 2013. Los organizadores destacaron también el reinado de Abel Pintos y respondieron a las críticas del público: “Nosotros no hacemos un show televisivo”.

Con sólo dos lunas llenas (Abel Pintos y Jorge Rojas), un promedio de “muy buena” convocatoria y un puñado de quejas y críticas del público por la televisación del evento, finalizó anoche la 53º edición del Festival Nacional de Folklore de Cosquín.

Según lo expresó a este medio Freddy Martino, integrante de la Comisión del Festival, haciendo un pequeño racconto en el epílogo del festival, en el marco de una temporada que no tuvo picos de movimiento turístico, “fue muy valedera la convocatoria de Cosquín”. “Para nosotros el balance es muy bueno. Concretamente, estamos en un 10% menos que el año pasado, y como viene la temporada, este número es muy valedero. Al ver lo que pasaba con otros festivales, nosotros teníamos miedo, pero se ve que Cosquín sigue convocando”.

Como señala la tradición, fueron nueve lunas donde el cancionero popular brilló con luz propia arriba del escenario Atahualpa Yupanqui, dando lugar a las diferentes propuestas que fueron surgiendo dentro del folklore, como sub-géneros de este, demostrando quizás que hay grupos y solistas noveles que continúan buscando nuevos caminos dentro de un paisaje de guitarra y bombo que hace siglos nació.

Tal como se esperaba desde la Comisión, la noche más convocante fue la de Abel Pintos, quien -se puede decir- destronó a las figuras que estuvieron en el podio coscoíno años atrás, como el Chaqueño Palavecino (que no alcanzó a llenar la plaza) y Jorge Rojas, -quien perdió por tan sólo 29 entradas-, y se quedó sin poder conseguir el récord del artista bonaerense. De esta manera, Abel se coronó rey del festival, revalidando su título de artista más vendido en las bateas de 2012.

De todas maneras, era de esperarse la respuesta del público para con el joven tenor, porque no solo Cosquín es escenario de sus victorias en las plateas, ya que la mayoría de los festivales que se dan lugar en estos meses en el país lo promocionan con bombos y platillos, esperando entradas agotadas. Y así también lo vivieron desde la Comisión.

“Lo de Abel no nos sorprendió para nada. Nosotros apostamos por él, por eso lo premiamos con la Consagración años atrás. Siempre le fuimos dando espacios mas grandes. Y este año estuvo un miércoles, con todo lo que eso implica”, señaló Freddy, al tiempo que destacó cómo “palpitaba la plaza”, horas antes que Pintos subiera al escenario. “Hay artistas que crecen como Abel, y como Sergio Galleguillo que este año que reventó la plaza”, apuntó Martino, adelantando, quien sabe, lo que pueda ocurrir en el 2014.

Por otra parte, y repitiendo la edición anterior, hubo dos noches que corrieron el eje de la celebración: una con el ritmo del cuarteto, y otra con el rock, este pasado fin de semana. La primera estalló con la presencia del Reencuentro de Chébere, en la cuarta luna, donde miles de personas recordaron aquellos viejos éxitos del tunga tunga ochentoso. Y después, el sábado pasado, un día antes del cierre del festival, con el espectáculo “Rock and Tekis”. El grupo jujeño se encargó de hacer vibrar la Própero Molina al movimiento de su última placa, donde salpican de ritmos folklóricos clásicos del rock nacional, logrando una ovación total por parte de la juventud, que una vez más se hizo presente en el festival. Con ellos estuvieron compartiendo escenario los músicos de La Bersuit Vergarabat, quienes cantaron “Cucumelo” y “Tomo”.

 

La polémica por la televisación

El festival de Cosquín es una especie de gigante del folklore, y como tal, no es fácil manejarlo para lograr deleitar al total de los mortales. Por eso es –quizás-, también tradición, el hecho de que se generen polémicas por hechos puntuales. En esta edición, el tema fue la televisación, y los artistas que son anunciados, y luego no son proyectados por la pantalla chica. Concretamente, con los show de León Gieco y el Chaqueño, que subieron a escena a las 5 AM, cuando muchos ya habían abandonado la plaza. Sobre esto, Martino aseguró: “Ya lo hemos dicho muchas veces, nosotros no hacemos un show televisivo. Lo de León fue un pedido propio, porque él quiso darle lugar a los artistas jóvenes, y esperar hasta el final para tocar dos horas. Y lo del Chaqueño fue diferente porque hubo un problema en la puesta de escena, era muy complicada y quedó para el cierre.

Y en este contexto, uno de los responsables del festival dijo que sí les interesa las críticas del público que ingresa a la plaza, y que por eso “hubo números fuertes en el comienzo”. En tanto, Martino se mostró inflexible con quienes critican los artistas que salen o no a través de la TV desde kilómetros a la distancia, y planteó: “a la gente que critica la televisación yo le digo, que venga a Cosquín. Que venga a disfrutar del río, de los espectáculos callejeros y que venga a participar del Congreso del Hombre. Que venga a conocer lo que hay.” Fuente La Mañana

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *