Martes , 16 de Enero, 2018

Amables con las personas, duros con el problema

La oposición le ha prometido al gobierno de 
Mauricio Macri un infierno de protestas callejeras de aquí a la eternidad. El calendario fue abierto por el conflicto docente y la CGT con el síndrome de palco tomado. Siguió con el regreso de los piquetes de palo y capucha custodiados por la Policía y financiados por el Estado nacional. Continuará con la protesta de los organismos de derechos humanos y llegará hasta el primer paro general convocado por la CGT y la CTA, si antes divididas, ahora unificadas. ¿Y si los datos de una incipiente reactivación económica fuesen ciertos? ¿No le convendría a la oposición obstruir al Gobierno ahora, antes de que esa tendencia se perciba en la calle? Política