jueves , 18 de julio, 2019

River derrotó a Boca en el Kempes

River cerró con balance positivo la disputa de los Superclásicos de verano, tras superar anoche por 2 a 1 a Boca en el estadio Mario Alberto Kempes, en el tercero y último de los partidos que disputaron los tradicionales rivales.
Walter Erviti, a los 4 minutos del primer tiempo, puso en ventaja al elenco de la ribera, mientras que los “millonarios” lo dieron vuelta con tantos de Rodrigo Mora y David Trezeguet, a los 27 de la primera parte y a los 33 del complemento, respectivamente.
El equipo de Ramón Díaz sufrió la expulsión de Leonel Vangioni, a los 48 minutos del segundo tiempo.
Los “millonarios” festejaron en Mar del Plata y Córdoba, mientras que los “xeneizes” lo hicieron en Mendoza, por penales, tras empatar en los 90 minutos.
En los primeros minutos, Boca logró presionar en la mitad de la cancha, no dejó progresar al rival y además consiguió llegar con rápidez al área rival.
En ese marco, y en apenas 4 minutos, Juan Manuel Martínez habilitó a Silva, este quedó en posición de remate y lo hizo en forma defectuosa, pero la pelota derivó en Erviti, quien superó la marca de Sánchez y empujó al gol.
A partir de allí, el elenco de Núñez comenzó a jugar en campo rival, pero los volantes boquenses seguían “mordiendo”, forzando el error de los “millonarios”.
Con la rápida recuperación del balón, Erviti quedó nuevamente de cara al arco, pero esta vez Barovero logró contener el zurdazo del ex volante de Banfield.
Cuando parecía que River estaba lejos de alcanzar la igualdad, Sánchez encaró hacia el arco rival, puso la pelota en profundidad, Pablo Ledesma cometió un error dentro del área, Rojas aprovechó el regalo y cedió a Mora, quien concretó el 1-1.
El empate significó un envión anímico para River, ante un Boca que cayó en la confusión y perdió la seguridad y firmeza mostrada en el arranque.
Apenas dos minutos después del gol de Mora, Trezeguet quedó de frente al arco, habilitado por Sánchez, pero el césped le jugó una mala pasada, la pelota le picó mal y su remate se fue a la tribuna.
En la última jugada del primer tiempo, una “avivada” del “Burrito” Martínez -ejecutando rápido un tiro libre- dejó a Erviti mano a mano, pero el volante boquense “canchereó” en la definición y Barovero contuvo sin dificultades.
Los equipos bajaron el ritmo en el inicio del complemento, donde hubo más roces, menos precisiones y escaso vuelo futbolístico.
Apenas un tiro libre de Paredes y un zurdazo de Ponzio pusieron un poco de emoción a esta segundo parte, que vio rota la monotonía con una aparición sorpresiva de Mora, quien casi pone el 2-1 sobre los 29 minutos.
En este pobre contexto, River demostró tener más reservas, sobre todo físicas y anímicas, y logró ponerse en ventaja cuando se jugaban 33 minutos.
Ariel Rojas recibió de Vangioni, lanzó un centro pasado desde la izquierda, Trezeguet -un paso adelantado- le ganó la espalda a Clemente y logró cabecear ante Orión, que dejó un rebote corto, permitiendo el segundo remate del franco-argentino, de derecha al gol.
De allí al final, Boca no mostró reacción desde ningún aspecto y no logró ni siquiera inquietar a River, que volvió a festejar en el superclásico.

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