viernes , 23 de agosto, 2019

Instituto le ahogó el festejo a los rosarinos

Minuto 14 del segundo tiempo. El partido está empatado y carente de emociones. En las tribunas ambas parcialidades alientan y enfrentan sin temor los bostezos y la temperatura. Gonzalo Bazán busca al pibe Facundo Ponzio, éste a un toque juega con Marcos Aguirre, quien a toda velocidad y en un solo movimiento ingresa al área y ante la salida del arquero rival, toca suave para que Cristian Bernardi la empuje. Gol. Golazo. Excelente jugada combinada y desnivel. Es así, llamalo a jugar a la pelota o al fútbol, pero sin pases este deporte carece de esencia.

Y de esa forma, Instituto le ganó a Rosario central y le ahogó el festejo. Los “Canallas” rosarinos llegaron al Estadio Mario Kempes para dar otra vez, como en 1980, una vuelta olímpica. Pero nunca pudo superar en juego a la “Gloria”, se topó con una magnífica actuación de Julio Chiarini, y un golazo con la esencia pura del fútbol, a puro toque.

Ojo, el partido no fue un derroche de virtudes. Todo lo contrario. El primer tiempo fue malo. Sin embargo, Chiarini tuvo una atajada para el recuerdo. A los 26’ le tapó un mano a mano fenomenal a Hernán Encina que despertó al público albirrojo y le ofrendó una gran ovación al arquero. En el complemento, al minuto 14 llegó la gran jugada del gol albirrojo, la celebración del sufrido hincha de Instituto, pero rápidamente Chiarini volvió a tener una tajada increíble, tras un fuerte remate de Jesús Méndez. Tras la nueva ovación, Instituto se paró mejor en la cancha. Movió, como casi nunca lo hizo en el certamen, a la pelota. Y cuidó el resultado.

No hubo celebración ajena en el Mario Kempes. Ganó Instituto, maravilló Chiarini, y por fin los “gloriosos” volvieron a festejar.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *