sábado , 20 de julio, 2019

Brillante apertura de los Juegos Olímpicos Londres 2012

Con unas breves palabras de la reina Isabel II, la presencia de Paul McCartney sobre el escenario y el encendido de la llama olímpica se cerró la ceremonia inaugural de los Juegos de Londres-2012 . Una fiesta de apertura que reunió a 80.000 personas en las tribunas del estadio olímpico y unas mil millones que la siguieron por televisión.
El evento comenzó a ritmo trepidante siguiendo por las pantallas gigantes al río Támesis desde su nacimiento en Gloucestershire hasta su llegada a la capital británica, pudiendo observar algunos íconos británicos como las famosas carreras de remo entre las universidades de Cambridge y y Oxford.
Imágenes de cricket o del “London eye”, la noria que domina el río emblemático de Londres, completaron el recorrido hasta llegar a una cuenta regresiva marcada con luces en las gradas que la gente fue coreando, mientras unos niños hacían explotar globos con cada número de la cuenta.
La ceremonia comenzó con una escena bucólica de la campiña inglesa, con labriegos, cuarenta ovejas, doce caballos, tres vacas y otros animales, a la que estuvo a punto de sumarse la lluvia, que comenzó a caer a media hora del inicio de la ceremonia, pero cesó poco antes del inicio del espectáculo.
Cánticos y símbolos tradicionales ingleses, escoceses, galeses y norirlandeses simbolizaron la unión británica. Una frase de “La tempestad” de Shakespeare, “No tengas miedo: la isla está llena de ruidos”, marcó el tono del mundo onírico que iba a transformarse ante los ojos de los espectadores.
La voz que recitó la frase fue la del actor y director norirlandés Kenneth Branagh, especialista en adaptaciones de Shakespeare.
Del escritor William Shakespeare a la música pop de los 80 y el joven mago Harry Potter, la ceremonia inaugural tuvo su homenaje a los íconos de la cultura británica.
La escena pastoril dio paso a la Inglaterra de la Revolución Industrial y ésta a uno de los momentos estelares de la noche, cuando la reina Isabel II hizo una insólita incursión en la interpretación, participando en una escena rodada en Buckingham con Daniel Craig, el actor que actualmente encarna a James Bond.
El célebre agente 007 de Ian Fleming, siempre al servicio de Su Majestad, acompañó de manera virtual a la monarca en helicóptero hasta el estadio Olímpico.
Con The Beatles, Rolling Stones o David Bowie en la nutrida banda sonora, el show inicial contó también con un repaso por personajes de ficción creados por escritores británicos, como Peter Pan, la malvada Cruella de Vil o Mary Poppins.
JK Rowling, la creadora de Harry Potter, participó como lectora de un fragmento de “Peter Pan”, uniendo otros dos íconos intergeneracionales de la literatura infantil británica.
El cine también ha dado momentos de gloria a la cultura británica y Danny Boyle, director artístico de la ceremonia, recreó una de las escenas míticas del cine olímpico, la de la carrera por la playa en “Carrozas de fuego“.
La película, galardonada con cuatro Oscar en 1982 incluyendo el de mejor película, quedó en el imaginario popular por esa carrera por la playa con música de Vangelis, que se recreó con el actor cómico Rowan Atkinson, cuyo personaje Mister Bean dio la vuelta al mundo.
El pop británico y los años 80, a ritmo de “Enola Gay” de OMD o “My Generation” de The Who, dio paso al mundo del mañana, con Londres dando las “gracias a Tim”, a Tim Berners Lee, por revolucionar la sociedad, como ‘padre’ del sistema de páginas web actual en internet.
Luego la ceremonia pasó al desfile de las delegaciones, 204 en esta ocasión, pero Danny Boyle había dejado ya de entrada su sello personal, con un espectáculo de una hora y veinte minutos que fue una declaración de amor al país, su cultura y su legado.
Fue la reina Isabel II de Inglaterra quien inauguró oficialmente los Juegos de Londres-2012. “Declaro abiertos los Juegos Olímpicos de Londres”, dijo la reina, cuyo padre, el rey Jorge VI, había abierto los de 1948 y su bisabuelo, Eduardo VII, los de 1908, ambos en la capital británica.
Para el final, la antorcha llegó al estadio en la lancha piloteada por David Beckham y dentro del campo la posta la tomaron siete chicos atletas británicos, quienes fueron los encargados de encender siete focos en el centro, que luego se transformaría en un gran ramillete y que a la postre se cerraría para formar el pebetero, donde quedará encendido el fuego olímpico hasta el 12 de agosto.
El cierre fue para el gran Paul McCartney, sumado a un extraordinario juego de luces dentro y fuera del estadio.

 

 

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