miércoles , 17 de julio, 2019

Boca venció a River por penales en el segundo Superclásico

Boca Juniors se adjudicó este martes a la noche el segundo Superclásico del año al vencer por penales a River 5-4, tras quedar igualados sin goles en el tiempo reglamentario del partido disputado en el estadio Malvinas Argentinas.
Los penales convertidos por Boca fueron a través de Erbes, Viatri, Guillermo Fernández, Blandi, Cellay, en tanto que el remate de Albín fue contenido por Barovero.
En River, marcaron Ponzio, Lanzini, Trezeguet, Mora, y el arquero boquense Oscar Ustari contuvo los remates a Vangioni y Rojas.
Al cabo de un encuentro discreto, con más para el bostezo que para el aplauso, el empate 0-0 se exhibió como el resultado más lógico y merecido.
En la definición, el equipo de Carlos Bianchi, que mostró mayoría de suplentes, lució más efectivo y su arquero, Oscar Ustari, detuvo los disparos de los zurdos Lionel Vangioni y Ariel Rojas.
Hubo un primer tiempo con demasiadas fricciones. Más allá de lo alternativa de su formación, Boca intentó presionar en la mitad de la cancha para que River no se suelte por las bandas. Y el objetivo, en ese apartado, se cumplió.
En efecto, el “Xeneize” trató de poblar la zona central, con Guillermo Fernández desplazado al medio, con Nicolás Colazo por izquierda, más preocupado por controlar antes que por llegar al fondo y desbordar.
En ese contexto, el equipo de Bianchi dejó muy aislados a los delanteros Lucas Viatri y Nicolás Blandi, quienes debieron `arreglárselas` para intentar generar zozobra.
River, pese a lo apuntado, dispuso de dos chances más o menos claras en ese primer período: al minuto, Ponzio (de lo más claro en el “millonario”) habilitó al mellizo Rogelio Funes Mori, que remató cruzado y afuera.
Y sobre los 35m., hubo un desborde (el único) de Vangioni por la franja izquierda, que encontró la cabeza del uruguayo Mora, a destiempo. Por eso, el balón se fue desviado.
Las brusquedades y protestas fueron el tono dominante por ese lapso inicial, a punto tal que el árbitro Néstor Pitana debió trabajar duro y mostró seis amarillas, tres por bando.
Pero si el primer tiempo mostró poco, el segundo, decididamente, entregó un espectáculo paupérrimo.
Los dos equipos evidenciaron, tal vez, algo de cansancio, redujeron su eficacia en los pases y les costó poner hombres en situación de gol.
A pesar de los cambios que introdujo el DT Ramón Díaz (entraron David Trezeguet y Manuel Lanzini, por caso), a River se le dificultó el arribo prolijo a la valla de Ustari, porque no estuvo preciso en la puntada final.
Boca, con Cristian Erbes como mejor exponente, emparejó la situación y dispuso de la chance más clara, a los 33m., cuando Fernández quedó mano a mano con Barovero, el arquero ganó en primera instancia, pero la dejó larga y la pelota le cayó al volante central xeneize, que despachó un disparo bombeado que fue rechazado sobre la raya por Vangioni.
Así, el partido se fue a los penales y, en la definición, Boca ganó por 5-4.
“Espero tirarme al lugar hacia donde va la pelota”, confesó Ustari, antes de la serie de lanzamientos. En dos remates, el ex Independiente acertó ante Vangioni y Rojas y así el xeneize tuvo su primer festejo en el superclásico, después del 0-2 de Mar del Plata, hace casi diez días.

Formaciones

Boca: Oscar Ustari; Alan Aguirre, Christian Cellay, Guillermo Burdisso y Fernando Evangelista; Emiliano Albín, Guillermo Fernández, Cristian Erbes y Nicolás Colazo; Nicolás Blandi y Lucas Viatri. DT: Carlos Bianchi.

River: Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Adalberto Román, Jonathan Bottinelli; Carlos Sánchez, Leonardo Ponzio, Cristian Ledesma, Leonel Vangioni; Mauro Díaz; Rogelio Funes Mori y Rodrigo Mora. DT: Ramón Angel Díaz.

Árbitro: Néstor Pitana

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *