martes , 23 de julio, 2019

Álvarez fue segundo con su auto en primera etapa del Dakar

Una minúscula “especial” cronometrada de 13 km, en forma de prólogo del 34° Rally Dakar, permitió este sábado al Matador madrileño Carlos Sainz lograr en Perú un importantísimo triunfo y obtener con autoridad el primer lugar de la clasificación general, mientras que el argentino Lucio Álvarez dio la nota al terminar segundo.

Al volante de su Buggy con los colores de Catar pero “made in California”, Sainz -vencedor de la prueba en 2010 en un VolksWagen- cubrió los 13 km de dunas y pistas de arena en 7 minutos y 40 segundos (07:40).

El ibérico superó por 8 segundos al Toyota del argentino Lucio Alvarez y por 10 segundos a su compañero de escudería y competidor con el mismo Buggy californiano, el catarí Nasser Al-Attiyah, quien obtuvo la tercera plaza de esta primera etapa, cerca de la ciudad de Pisco, a 250 km de Lima.

Antes de la partida, los comentarios se referían a la “fiabilidad” de ambos Buggies, concebidos y armados en Estados Unidos por la Al-Attiyah para esta nueva edición del mayor rally del mundo.

Sus performances durante esta primera etapa terminaron con las dudas e hicieron callar a las malas lenguas: Sainz y Al-Attiyah lograron preocupar al campeón Stéphane Peterhansel, quien el año pasado obtuvo su 10a victoria histórica (6 en moto, 4 en auto) en el Dakar.

Peterhansel ocupó el sábado apenas el sexto lugar (a 34 segundos de Sainz).

En cuanto a Robby Gordon, el chico malo estadounidense, de lengua áspera y conocido por ser un showman controvertido, sólo logró la… 87a plaza, después de sufrir problemas mecánicos durante los 13 km chronometrados.

Entre los conductores de motos, esta primera etapa puede dar a entender que se asiste a una redistribución de las cartas: el francés Cyril Despres, vencedor en 2012 en una KTM, apenas pudo obtener el quinto puesto de la “especial”, ganada por la estrella chilena Francisco López Chalenco” (KTM).

Con el segundo lugar quedó una Yamaha pilotada par el holandés Frans Verhoeven, seguido por otro chileno, Pablo Quintanilla, quien permitió que el constructor Honda (ausente del Dakar desde 1992), quedara en puestos de cabeza de esta 34a edición.

449 vehículos(183 motos, 153 autos, 38 cuatriciclos y 75 camiones), habían salido el sábado de mañana ante miles de aficionados en las playas de Lima.

Señal de la importancia del acontecimiento en ese país andino, el presidente de la República de Perú, Ollanta Humala, dio el pistoletazo de salida de la carrera.

La segunda estapa se disputará el domingo, con partida y llegada desde y hasta Pisco, de 327 km de recorrido –de los cuales 242 km de “especial cronometrada”–, siempre en una zona desértica y con la exigencia de superar dunas al borde del Pacífico.

 

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